TRAS EL COVID–19, LA TRANSPARENCIA: UNA PRIORIDAD PARA LA INDUSTRIA DE LA MODA

El Índice de Transparencia de la Moda en México 2020 permitirá conocer las acciones que promueven las marcas en materia ambiental y social. 


La emergencia sanitaria a raíz de la Pandemia de COVID -19 ha tenido impactos diversos, amplios y profundos en la industria de la moda a escala global; por dar un ejemplo, en los meses de abril y mayo, se estima que las ventas en el sector de la moda, decrecieron del 60 al 70% y el comercio textil perderá entre el 25 y el 35% de su negocio este año. La respuesta a esta crisis debe ser holística e innovadora, y sin duda la transparencia en el uso de recursos naturales y las acciones de cuidado y protección a los trabajadores deben estar presentes en la toma de decisiones de las empresas. 

En la cadena de suministros a nivel internacional, se sintieron las primeras disrupciones vinculadas con la pandemia de COVID-19 mucho antes del confinamiento. Países asiáticos han recibido cancelaciones de pedidos, generando pérdidas millonarias y poniendo en riesgo el medio de sustento de millones de familias alrededor del mundo. 

A la falta de insumos y la situación de los trabajadores que confeccionan prendas se suma la baja demanda de los consumidores, quienes no consideran prendas y accesorios como artículos de primera necesidad. De acuerdo con el monitoreo realizado por SIMO Consulting, en previsión a la inminente crisis económica, los consumidores están priorizando sus gastos hacia elementos esenciales (alimentos y artículos de higiene), por lo que se espera que el consumo de moda y accesorios caiga hasta un 30% en comparación con 2019. 

En México, el COVID–19 también ha vulnerado al sector, el cual representa el 2% del Producto Interno Bruto. Se espera que para julio cierren entre 1500 y 2500 espacios en centros comerciales y se pierdan más de 800 mil empleos, aunque ese porcentaje no incluye cifras exactas sobre la industria de la moda. 

Foto: CICEG

Foto: CICEG


Con la emergencia sanitaria, millones de personas han perdido sus empleos o han recibido suspensiones temporales de trabajo sin recibir un sueldo, en otros casos han mantenido sus esquemas laborales sin contemplar consideraciones sanitarias para evitar contagios. Y a pesar de que esta problemática no es una consecuencia exclusiva de la pandemia, está mostrando, hoy más que nunca, la precaria situación de los colaboradores de la industria debido a la falta de seguridad social y condiciones dignas y seguras de trabajo. Marcas internacionales de lujo como Gucci y Armani han coincidido recientemente en la necesidad de apoyar un sistema de moda más sostenible y menos derrochador. 

"Tanta altivez nos hizo perder nuestra hermandad con las mariposas, las flores, los árboles y las raíces. Tanta codicia escandalosa nos hizo perder la armonía y el cuidado, la conexión y la pertenencia"

Alessandro Michele, Director Creativo de Gucci. 

"La reflexión sobre lo absurdo del estado actual de las cosas, con la sobreproducción de prendas y un desajuste criminal entre el tiempo y la temporada comercial, es valiente y necesaria"
Giorgio Armani. 

Pocos sectores productivos tienen tanta conexión con el consumidor como la moda y todas las industrias que lo componen: confección, textiles, calzado. Por ello, es necesario saber cuáles son las políticas y acciones de las marcas en cuanto a temas como derechos humanos e impactos medioambientales. La pandemia nos está exigiendo un replanteamiento del modelo de trabajo del sector y un aceleramiento de los cambios que las empresas relacionadas con la moda necesitan para lograr un progreso social más justo y sostenible. 

Alrededor del mundo, los consumidores están respondiendo de manera positiva a las marcas que han demostrado responsabilidad corporativa e implementado acciones para mejorar las condiciones ambientales y aspectos laborales de los involucrados en el ciclo de producción de la moda. En nuestro país, el mercado aún privilegia el precio y el diseño de la ropa, pero es cada vez más evidente percibir, a través de las redes sociales y diversos mecanismos de comunicación de los consumidores jóvenes, que existe una tendencia hacia buscar la sustentabilidad de las marcas de ropa. 

A escala internacional es posible conocer estas acciones gracias a herramientas como el Índice de Transparencia de la Moda, que permite saber cuánta información publican las marcas en relación con sus políticas, prácticas e impactos sociales y ambientales. Nuestro país se suma a esta iniciativa global al implementar el Índice de Transparencia de la Moda en México 2020, como una herramienta que promueve la transparencia pública de las marcas y empresas de la industria de la moda nacional. Esta herramienta, puede contribuir con la recuperación económica de las marcas pues, a través de la demostración a los consumidores sobre sus políticas y acciones en temas como derechos de los trabajadores, trazabilidad y medio ambiente, las empresas podrán distinguirse de sus competidores a la vez que generen un impacto positivo en la cultura del consumo de la moda en el México. 

En su primera edición, el Índice de Transparencia de la Moda en México 2020, implementado por Arte, Lenguaje e Investigación para el Cambio Social, AC (Arlenica) y Fashion Revolution, se dará a conocer en diciembre de este año, y utilizará una metodología dinámica, la cual permitirá que 20 de las marcas más grandes en nuestro país puedan obtener una mayor puntuación conforme exista más detalle y evidencia de que están realizando mejoras en áreas clave como: Políticas y Compromiso, Gobernanza, Trazabilidad, Conocer, Mostrar y Arreglar (Due-Dilligence) y Temáticas Destacadas. 

Foto: Fashion United

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